

DESCRIPCIÓN:
Al pie de la Sierra de Cucalón y a orillas del río Huerva encontramos el municipio de Bea, antiguo pueblo de carboneros, abundante en fuentes, con un rico patrimonio natural, donde destacan los bosques de carrascas y rebollos.
Destaca entre sus calles la iglesia parroquial de San Bartolomé, un edificio barroco del s. XVIII con una hermosa torre y bello conjunto de retablos en su interior, además de su lonja.
El caserío se reparte a lo largo de dos empinadas calles y lo alto del pueblo se corona con la Iglesia Parroquial de San Bartolomé y el antiguo cementerio adosado a ella. Bajo su escalinata encontrarás el trinquete del ayuntamiento, cuya lonja se utilizaba para jugar a pelota-mano y como lugar de baile en las fiestas patronales.
Muy cerca del casco urbano se conserva prácticamente intacto el antiguo molino, de propiedad particular, y del que se cuenta una bonita leyenda.
Para conocer la localidad y su cautivador entorno, nada mejor que llegar preparados para realizar la Ruta Botánica de Bea cuya primera parada comienza haciendo un recorrido por este pequeño pueblo rodeado de bosques de carrascas y rebollos.